Entre el 4 y el 7 de mayo, la Sala de Conferencias de las Escuelas San José se ha transformado en un auditorio improvisado para acoger los conciertos escolares de la ESO, que llevan haciéndose desde hace más de diez años. A pesar de los retos logísticos de este curso, el alumnado de 1º, 2º y 3º ha demostrado que el trabajo de meses tiene su recompensa en el escenario.
Un formato de gran envergadura
El despliegue no es pequeño: 150 alumnos por curso, organizados en cinco secciones de unos 30 intérpretes cada una. El reto musical es mayúsculo, con una instrumentación que incluye diez pianos (dos alumnos por teclado para dar cuerpo sinfónico), dos marimbas, liras, guitarras, bajo eléctrico y dos baterías. Todo lo que se escucha es 100% en directo, sin pistas grabadas, lo que exige una sincronización técnica y emocional constante.
Nuevos escenarios, nuevos retos
Este año el reto ha sido doble. Al no estar disponible el salón de actos por seguridad, nos hemos trasladado a la sala de conferencias. Pasar de un espacio con un aforo de 1500 plazas a otro de 190 nos obligó a reinventarnos. Gracias al equipo de sonido cedido por el grupo de profesores «Cosmos» y a un montaje minucioso planeado desde hace meses (casi un año), el sonido ha sido redondo y de gran calidad, mejorando en algunos aspectos el sonido del salón de actos, al poder escucharse todo en una sala más pequeña, con un sonido más controlado, limpio y en un ambiente más cercano y familiar.
La falta de aforo obligó a que los conciertos de 1º y 3º fueran internos, pero en 2º ESO lanzamos un plan experimental para familias. Mediante un sistema de rotación de butacas (aprovechando que siempre hay un grupo en el escenario y otro preparado en fila), tickets nominales y un estudio previo de asistencia, logramos que las familias del alumnado pudieran entrar en dos turnos, aunque solo pudieran ver algo más de la mitad del repertorio del curso. Fue un éxito organizativo que esperamos repetir y mejorar.
Repertorio y protagonistas
Cada curso y cada clase defendió un estilo propio.
- 1º ESO y 2º ESO, dirigidos por Juanjo G. Sakaino apostó por hitscomo Blinding Lights, Levitating o la b.s. de “James Bond 007”. 2º ESO se centró en grandes bandas sonoras: desde la épica de Juego de Tronos, pasando por la acción de Mission: Impossible hasta la nostalgia de T. o Super Mario Bross.
- 3º ESO, bajo la dirección de Jaime Maupoey, nuevo profesor este año, que se ha estrenado con un resultado impecable, trajo un repertorio variado que tocó clásicos del rock como Sweet Child O’ Mine, pasando por Superstition, hasta bandas sonoras míticas como la de El bueno, el feo y el malo.
Inclusión y pedagogía
Uno de los momentos más especiales fue la participación del alumnado de la UECO en el concierto de 3º ESO, dirigidos por Jaime Maupoey, integrándose en el grupo para interpretar Sweet Child O’ Mine. Es una tradición de más de diez años en el centro que, a pesar de las limitaciones de espacio de este año, hemos querido mantener por su valor inclusivo, aunque haya tenido que ser un nivel de participación mucho menor.
Más allá de las notas
Detrás de estos conciertos hay meses de ensayos con partituras multinivel (desde nivel básico hasta muy avanzado) diseñadas para que cada persona, tenga o no conocimientos previos de música, encuentre su lugar. Al final, más allá de lo bien que ha sonado todo, nos quedamos con el aprendizaje invisible: la paciencia, el autocontrol, la escucha y esa cara de satisfacción al ver que el esfuerzo ha valido la pena.
Juanjo García Sakaino