Hoy entrevistamos a Eva Valencia, una antigua alumna de las Escuelas que se encuentra realizando las prácticas del Máster de Secundaria en nuestro centro.
—¿Cuándo saliste del cole?
Salí del colegio hace ya 13 años. Entré en Primaria y me gradué en 2013 de 2º de Bachillerato, así que he pasado casi el mismo tiempo dentro que fuera del cole.
—Cuéntanos qué has estudiado y dónde.
Estudié Bioquímica y Ciencias Biomédicas en la Universidad de Valencia, movida por el amor a la biología que me transmitieron algunos de los profes del colegio. Luego decidí dar el salto a la investigación y me mudé a Suiza para hacer el doctorado en la Universidad de Ginebra y aportar mi granito de arena en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas.
A día de hoy, la ciencia me apasiona y sigo dedicándome a ella, pero como desde siempre me ha gustado la docencia, decidí quitarme esa espinita y compaginar el trabajo con el Máster de Educación.
—¿Por qué escogiste las Escuelas para hacer las prácticas?
Dicen que uno siempre vuelve a donde fue feliz. Cuando tuve que gestionar el centro de prácticas, no dudé en proponer el colegio; guardo un muy buen recuerdo de mi etapa como alumna y gran parte de la persona que soy hoy se la debo a la educación que recibí aquí.
Valoro que sea un centro que mantiene un buen nivel académico, pero sin descuidar el lado humano y social. Así que me hacía mucha ilusión volver y la experiencia está siendo inmejorable.
—¿A qué te dedicas en el cole? Cursos, asignaturas…
Estoy sobre todo en la ESO, viendo no solo Biología sino también otras asignaturas como Física y Química. Además, he podido dar clases en A.C.M. de 3º de PDC y en Biología y Geología de 1º de Bachillerato.
—¿Has notado mucha diferencia entre las Escuelas que conociste como alumna y las que te has encontrado como profe de prácticas?
He visto muchos cambios a mejor. La tecnología está presente en las aulas con los proyectores y el Chromebook, y la manera de dar clase ha cambiado mucho, centrándose más en que los alumnos sean protagonistas y realicen un aprendizaje activo en lugar de un modelo expositivo, que era más común cuando yo iba al colegio.
La inclusión está mucho más presente; cuando yo iba al cole ya estaba la iniciativa de compañeras, pero ahora además hay clases de proyectos y talleres donde el alumnado de la ESO y de UECO trabajan juntos.
Además, he visto iniciativas que me hubiera encantado tener cuando era alumna, como el hortet. Al final, la esencia del cole sigue presente, pero ha evolucionado para adaptarse a las nuevas generaciones.
—¿Qué te ha parecido la acogida de tus compañeros y compañeras? ¿No se te hace un poco raro trabajar con tus antiguos profes?
Desde el primer correo electrónico para gestionar las prácticas me han hecho sentir bienvenida y ahora me siento una más del equipo. Todos, tanto los profesores que ya conocía por haber sido su alumna como los nuevos, han estado dispuestos a ayudarme, me han cuidado mucho y me han hecho sentir como en casa.
Me ha hecho muchísima ilusión volver a ver a mis antiguos profesores y ponernos al día; me han hecho sentir muy querida. Además, me ha sorprendido que muchos me han reconocido al instante, después de tantos años y alumnos diferentes.
Trabajar con ellos no se me ha hecho raro porque al final vuelvo a ser su alumna, solo que esta vez no vengo a aprender matemáticas o tecnología, sino a aprender de ellos cómo ser una buena docente.
—Cuenta una cosa graciosa que te haya pasado.
En mi caso, no solo me he reencontrado con antiguos profesores, sino también con antiguos alumnos. Fue gracioso descubrir que una de mis acampadas de cuando fui monitora en Sinarcas ahora es profe en el cole.
—¿Cómo te ves de aquí a unos años?
Aunque de momento sigo centrada en la ciencia, no le cierro la puerta a la docencia en un futuro. Me parece una profesión preciosa y vital para la sociedad.
Durante estas prácticas he disfrutado muchísimo, no solo enseñando, sino aprendiendo de los alumnos y los profesores cada día. Al final, esta experiencia me ha demostrado que estar en las aulas y sentir que formas parte de su aprendizaje es algo muy gratificante y que me llena.
Muchas gracias y mucha suerte.