Soy Sofía Fernández, alumna de 1º de Bachillerato en Escuelas San José, Valencia. He participado con Erasmus+ en un intercambio con estudiantes alemanes; me quedé en una casa alemana con sus costumbres y con el objetivo de aprender a explicarme y abrirme un poco más con una lengua extranjera como es el inglés, incluso he captado ciertas expresiones en alemán. Puedo decir que se me ha hecho corto y volvería por la grata experiencia y servicio que he recibido tanto en la familia, como en el país donde se nos ha acogido. Además nos hemos ido un buen grupo y allí, nos hemos vinculado aún más, tanto entre nosotros como con los alemanes, los cuales siempre estaban a tu disposición.
Mi experiencia no fue muy exitosa durante unos días que estaba indispuesta, pero sí es cierto que los primeros días y el último pude gozar y disfrutar de unas vistas increíbles, pues aquel paisaje es muy diferente al que estamos acostumbrados a ver en Valencia (nuestra ciudad). El día más especial para mí, fue el miércoles 22, donde mi día se basó en levantarme y desayunar, acudir a primera hora al centro educativo, tras eso, recorrer el centro de la ciudad y al final de la mañana visitar la Residenz, un monumento espectacular por fuera y mucho más por dentro. Comimos en un banco junto a un gran parque lleno de flores y por la tarde nos llevaron a pintar cerámica, un plan súper divertido y diferente que nunca había tenido la oportunidad de llevar a cabo en Valencia. Por la noche a cenar y a dormir.
Me ha demostrado que soy capaz de ir a una casa y a otro país con una familia que no maneja mi idioma y ser capaz de hablar prácticamente sin problemas; si me llegan a decir esto hace unos años no me lo habría creído, ya que no me veía capaz al principio de superar la experiencia, y al final con unas cosas u otras, probablemente volvería a repetirla pero tal vez de manera diferente.
Por otro lado, esto significa que por mucho que tú veas que no eres capaz o que suspendes la asignatura de inglés o un examen, no significa que no vayas a poder, porque yo al principio yendo a clases particulares me veía incapaz y ha sido una experiencia que jamás pensé que viviría y que ahora agradezco que mi madre me convenciera más a mí de lo que yo la convencí a ella. Por ello, una nota nunca te define, ni supone de lo que eres capaz.
Para mí, a pesar de ponerme algo delicada por una serie de circunstancias personales, te recomiendo ir y que aprendas de otras formas de vivir y ver la vida, ya que cuando vuelvas vas a tener mil anécdotas que contar y habrás aprendido muchas cosas y seguro que habrás superado límites o barreras que estaban en tu camino y te impedían seguir hacia delante.
Sofía Fernández, 1º de Bachillerato
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Zaira Sierra Sastre nos cuenta:
Durante una semana tuve la oportunidad de participar en un intercambio organizado por Erasmus en la ciudad de Würzburg. El proyecto consistía en convivir con estudiantes de otro país, conocer nuevas culturas y participar en distintas actividades para fomentar la convivencia, el aprendizaje y el intercambio cultural entre jóvenes europeos. Entre los principales objetivos del programa estaban mejorar nuestras habilidades sociales y lingüísticas, aprender a adaptarnos a nuevas situaciones y conocer diferentes formas de vida y costumbres.
Allí, realizamos muchas actividades diferentes y muy divertidas. Hicimos gymkanas para descubrir lugares emblemáticos de la ciudad, rutas y excursiones, escalada, manualidades, pintura de cerámica y picnics, entre otras cosas. Cada día era distinto y siempre estábamos ocupadas descubriendo algo nuevo.
A nivel personal, este intercambio ha sido una experiencia muy enriquecedora. El grupo con el que compartimos la semana era muy agradable y divertido, y tanto los compañeros como las familias nos hicieron sentir muy cómodos desde el primer momento. Además, los lugares que visitamos eran preciosos y hemos vivido momentos y experiencias que siempre recordaremos. Convivir con una familia de otro país me permitió conocer nuevas costumbres y formas de hacer las cosas, algo que considero una de las partes más bonitas de este tipo de proyectos.
En el ámbito académico, aunque la experiencia fue increíble, también tuvimos algunas dificultades, ya que coincidió con la semana de parciales. Eso hizo que, al volver, se nos acumularan muchos exámenes e incluso algunos los tuviéramos justo al día siguiente de regresar. Como durante el viaje no parábamos de hacer actividades, fue muy complicado sacar tiempo para estudiar y no pudimos obtener las mejores notas. Aun así, creo que merece totalmente la pena participar en este tipo de intercambios, ya que al estar en un país donde no hablan tu idioma y convivir con una familia desconocida nos tuvimos que expresar de la mejor manera posible en inglés, lo que nos ayudó muchísimo a mejorar nuestra fluidez, perder la vergüenza y ganar confianza. Además, esta experiencia también nos ayudó a mejorar la convivencia, la autonomía y la capacidad de adaptación a nuevas situaciones.
Mi consejo para los compañeros que vayan a participar en un futuro sería ir con la mente abierta y ganas de conocer cosas nuevas. Al final tienes que convivir con otra familia que va a tener sus costumbres y formas de hacer las cosas diferentes a las tuyas, pero eso es realmente lo bonito: poder conocer cosas nuevas, y hacer lo que puedas por estar bien, aunque por lo menos en mi caso fue muy fácil porque la familia siempre hacia todo lo posible para que estuviera cómoda.
Zaira Sierra Sastre
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